Portada 'Pataphysica De la noción de 'pataphysica
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De la noción de 'pataphysica |
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Alfred Jarry | Ubú
Rey dejó dicho que la ‘Pataphysica era una Ciencia de la que se tenía
necesidad. Faustroll la definió durante su navegación de París a París.
Quien quiera reconocer a Alfred Jarry como inventor, descubridor,
develador, está en su derecho.
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Más
allá de la definición otorgada por Faustroll, la ‘Pataphysica no tiene
ninguna necesidad de ser objeto de estudio, análisis ni, mucho menos,
comprensión; al contrario, es ella la que estudia, analiza, comprende. Nada tenemos hoy que decir que no se haya dicho, si acaso nos ocuparemos de traducir.
“En efecto, en el Libro II, capítulo VIII de Gestas y Opiniones del Doctor Faustroll Pataphysico,
donde se encuentra exhaustivamente analizada (en la medida en la que es
analizable) la noción de ‘Pataphysica, es de la expresión épi (meta tà
phusicà) de donde Jarry deriva la palabra, aunque él aprovecha para
“definir” la ‘pataphysica como aquello que va más allá de la
metafísica, igual que ésta va más allá de la física: ciencia de lo
particular, del epifenómeno, de las excepciones, ciencia del universo
que puede verse y debe verse en lugar del universo tradicional, ciencia
de las soluciones imaginarias, todas estas fórmulas que se han vuelto
felizmente clásicas en el seno del Collège y que nosotros no vamos a
desarrollar aquí (referimos a la inmortal obra) son pataphysicamente
sugerentes, a condición naturalmente de que no se las tome en sentido
restrictivo, como lo han hecho algunos aficionados al contrasentido, y
que, siguiendo la indicación de Jarry, sepamos ver, bien claro, que
todo sin excepción es excepción (la ausencia de excepción resultando
excepción a la regla que es aquí la excepción), que todo es
epifenómeno, incluso y sobre todo el fenómeno (v.g. el monstruo), que
todo es singular, incluso los generales, en resumen que todo pone de
manifiesto soluciones imaginarias.
Jarry desarrolla por otra parte (en el capítulo IX) un ejemplo
destinado a disipar el menor equívoco; es el que dan tantos
pataphysicos necios (el mismo M. Hébert, imaginamos), para “probar” la
relatividad del punto de vista humano: el agua vista por un hombre que
no tuviera más que unas micras de altura; no se dan cuenta de que
incluso esta descripción también está hecha por un espíritu humano y
desde su punto de vista. Así pues ese caso de pura física elegido por
Jarry, se sitúa sin embargo dentro de la más pura pataphysica, y la
pataphysica no está limitada a lo que queda más allá del pensamiento
llamado racional o raciocinante, sino que, como es evidente, engloba a
éste en ese más allá”.
Sainmont Cahiers du Collège de ‘Pataphysique n° 1 1 absolu XCVIII
Si
sobre la ‘Pataphysica hay tan poco que decir, no sucede lo mismo sobre
la condición del Pataphysico ni sobre el Collège de ‘Pataphysique:
“Hay,
como enuncian nuestros Statuts, dos clases de Patafísicos: por un lado
los que lo son sin quererlo ni saberlo, ni sobretodo querer saberlo:
es, debe ser, será la inmensa masa de nuestros contemporáneos; por otro
lado, los que se reconocen, se afirman, se reclaman Patafísicos y que
rebosan ‘Patafísica. En ellos reside el verdadero Privilegio
Patafísico, puesto que "la ‘Patafísica es la ciencia".
Sa Magnificence le Dr I.L. Sandomir, Vice-Curateur-Fondateur du Collège de Pataphysique Harangue Inaugurale prononcée le 1º Décervelage de l'an 76 E.P.
“Minoritarios
por vocación, no tenemos la ambición de salvar almas, de “convertir”,
de conquistar asentimientos. Pertenecemos a esa rara especie de hombres
que no quieren salvar el Mundo, ni siquiera la ‘Pataphysica”.
J.Mauvoisin, Provéditeur Géneral du Collège de ‘Pataphysique Cahiers du Collège nº 11, 25 merdre 80 E.P.
“El
Pataphysico, lo hemos dicho y repetido, no es “anti”, de las misma
manera que el astrónomo no se rebela por la explosión de las supernovas
ni el entomólogo tiene arrebatos de odio contra los escorpiones.
Científico, observa e intenta comprender, lo que sería más bien una
forma de simpatía. Jarry, descubriendo con objetividad la psicología y
las costumbres del ómnibus, da una lección pataphysica de más alcance
que aquella de los “anti” que se esfuerzan por “pensar” lo contrario de
lo que piensa la mayoría. Pues su pretendido pensamiento, como el otro,
del que tratan de desmarcarse, no es sino una opinión, lugar común que
no merece ser realmente común. “El Pataphysico no piensa” ¡Sea! Cuando
juega a pensar, no piensa en contra, sino en otra cosa; el TS Boris
Vian no practicaba otro método: “pongo todo mi empeño en pensar en las
cosas en las cuales pienso que los otros no pensarán”. Para el
Pataphysico, ni cambio de sentido, ni sentido común, ni insensatez, ni
sentido, sólo ciencia: la cinegética del ómnibus debe enseñar a ver (
algo que resulta mucho más difícil que pensar), a ver, no una mezquita
en lugar de una fábrica, lo que no sería más que poesía (o melopea)
sino algo bien diferente, una fábrica en lugar de una fábrica, a ver y
a describir un universo suplementario a éste, lo que, por definición,
es la ‘Pataphysica”.
Lección en la festividad de Saint Omnibus, Sátiro Organographes, nº 25-26, 7 de mayo de 1985 vulgar
“¿Creen
ustedes que una empresa que no se toma en serio ni lo serio, ni la
risa, ese serio vergonzoso, y que se niega a ser líricamente lírica, a
servir nadie, a salvar al hombre o, lo que es todavía más curioso, al
Mundo, puede tener alguna pretensión ecuménica? El Colegio no es una
iglesia. No tiene que conquistar el mayor número posible de "almas".
Sa Magnificence le Dr I.L. Sandomir, Vice-Curateur-Fondateur du Collège de Pataphysique: Harangue Inaugurale prononcée le 1º Décervelage de l'an 76 E.P.
“¿A
qué fin vendría desocultar el Collège para reducirlo a lo que siempre
se ha negado a ser? Repitámoslo: el Collège no es un movimiento
literario, artístico o ideológico, y todavía menos una cofradía de
maniacos, de chiflados, de filósofos para bodas y banquetes, de
teósofos pertrechados de griego y latín que se entre condecoran con
títulos ridículos para protegerse mejor de la Majadería universal. Su
Desocultación sólo puede significar una cosa: lo que reivindica
públicamente, epifánicamente, su naturaleza de institución pataphysica:
PATAPHYSICAMENTE INSTITUCIONAL, INSTITUCIONALMENTE PATAPHYSICO.
“Igual
que esos eremitas del siglo XV antes de la Era Pataphysica, de tal
manera impregnados de su ascesis que eran capaces de vivir “en el
desierto” en plena ciudad de Alejandría, el Pataphysico que sale de
veinticinco años de Ocultación se enfrenta al mundo, consolidado por la
prueba del tiempo, impregnado de Ciencia y blandiendo en alto su
Candela Verde. A esta luz, considera el mundo en toda su viridiscencia,
que es también su viride esencia. Y acomete la tarea de iluminar, según
las palabras del Doctor Sandomir, “incluso y sobre todo a los que no
son iluminables”.
Senninger, Provéditeur-Provecteur Quatrième Manifeste Désoccultation du Collège de ‘Pataphysique |
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